Para importadores, distribuidores, comercios y fábricas que venden por WhatsApp y llevan los clientes en un Excel. Nosotros lo instalamos, cargamos tus datos y capacitamos a tu equipo. Vos vendés.
Si el vendedor un día no está, los clientes se van con él. El historial, los precios que se le prometieron, todo.
Cada uno busca el precio donde puede y cotiza como le sale. Dos clientes, dos precios distintos, y nadie se entera.
Los que pidieron precio y nunca más escribieron no figuran en ningún lado. Y eran ventas que ya te habían golpeado la puerta.
Cada cliente con su historial completo. El sistema te dice a quién tocarle la puerta hoy — nunca más un cliente olvidado.
Tus precios, tus escalas por volumen. El vendedor busca, pone la cantidad y sale el PDF prolijo — directo al WhatsApp del cliente.
El vendedor le manda un audio al asistente y la gestión queda cargada. La inteligencia artificial trabaja; nadie tipea de noche.
Cuánto lleva cada vendedor, qué se movió esta semana, qué quedó frío. Lo ves vos, sin perseguir a nadie.
Tareas y seguimientos con fecha. Lo que vence, avisa. Lo pendiente no se muere en silencio.
Base propia y aislada, respaldo todas las noches con restauración verificada. Y si un día te vas, te llevás todo.
Nos contás cómo vendés hoy: tus rubros, tus listas de precios, tu equipo. Con eso alcanza.
Instalamos el sistema con tu marca, cargamos tus clientes y tus listas de precios. No configurás nada.
Capacitación incluida, ayuda paso a paso adentro del sistema, y una persona real del otro lado cuando haga falta.
Alta única: US$ 200. Incluye la instalación, la carga de tus clientes y listas de precios, y la capacitación de tu equipo. Todo lo que los otros llaman "configuralo vos".
Sin permanencia: te quedás porque te sirve. Precios en dólares americanos.
CRM Uy lo hace Gustavo Moreira, empresario de Colonia del Sacramento. Este sistema no nació para venderse: lo construyó para manejar sus propias empresas, y lo usa todos los días desde hace casi tres años.
Por eso cada pantalla resuelve un problema que existió de verdad — y por eso el sistema evoluciona todos los meses: la empresa que lo usa a diario es la primera que necesita que mejore.